
Hay una frase famosa que dice, quien hace la ley, hace la trampa, y esto podemos actualmente extrapolarlo al deporte, desgraciadamente, porque de todos es conocido un reglamento que se estableció llamado “pasarela” que buscaba sobre todo igualar la competición, dar oportunidades a todos, y encontrar el lado más deportivo, y que actualmente muchos entrenadores le dan vueltas y vueltas para saber donde están los puntos débiles del mismo, y sacar provecho de ello. Y de aquí que surge la pregunta clave, ¿Tenemos que poner reglamentos establecidos si cada uno tenemos claro nuestra ética deportiva? Quiero decir, si como entrenadores somos justos, equilibrados, y tenemos claros nuestros principios, entiendo que no será necesario que nos marquen obligatoriamente un reglamento para realizar lo que cada uno debe hacer, y muchas normas no existirían si ponemos de nuestra parte para que algún día estos tipos de reglamentos no tengan sentido, porque nos comportemos como entrenadores completos éticamente hablando.

